Llena tu vida de luz, de color, de sonido. Mira por la ventana y busca las cosas hermosas. Hazlo siempre con el corazón abierto.
No guardes el odio en un cajón. Ni siquiera en un baúl del cuarto trastero. Arrójalo a la basura (no al contenedor de reciclado) y asegúrate de que se lo llevan bien lejos.
Mira al futuro y encuentra en ti eso que enamora a los que te rodean. Si ellos lo ven, ¿por qué tú no?
Sal a la calle y pellizca el culo de algún chico guapo. ¿Hace la idea? ¡Te acompaño!

Mayte es la autora del blog Poesías alrededor de la hoguera.









